
De Pati Domenech.
(Los actores suben al escenario por el patio de butacas, se sitúan en proscenio, frente al público, relajados. Comienza a escucharse el tema Kalasnikof de Undergraund, en el "sivili" desaparece la luz de sala y los actores, entre frenéticos y divertidos, preparan la escena, se visten y caracterizan. Cuando ha acabado el tema musical , ellos también terminan de componer la escena; todos menos Lali desaparecen. Un foco cenital, a la izquierda de proscenio la ilumina)
LALI: Os voy a contar un cuento, el cuento de un loco soñador, de Andrés. Y digo cuento, porque estoy entretejiendo ya estas palabras que salen de mis labios para dar forma a una historia que hasta ahora, sólo yo conocía. Historia real, y a la vez hecha con la misma materia que el más fantástico de los cuentos... con sueños.
Mi afición a soñar la aprendí de él, de Andrés. Durante muchos años, día tras día, Andrés me contaba cuentos. A mí me gustaba mucho uno en especial, "El patito feo", y ahora, con el paso del tiempo, sé que Andrés también fue un "patito feo".
Y como "la vida es sueño que termina en cuento", yo os contaré su historia. No toda, es cierto, tendríais que estar aquí muchas horas escuchándome, pero sí el final, el último día, cuando Andrés fue, definitivamente y para siempre, un loco perdido en sus sueños...un patito feo.
(Oscuro sobre Lali. Nuevo punto de luz. Andrés está sujetado por 2 skins. Pasan alternativamente del stop al zarandeo, persecución, etc.)
SKIN 1: ¿Quienes son los mejores, viejo?
ANDRES: ¿Los mejores?… Son los santos inocentes que habitan en el cielo.
SKIN 2: No te hagas el gracioso.
SKIN 1: Mételo comida.
SKIN 2: (Golpes) ¿Quienes son los mejores?
ANDRES: Pues… no sé… el Rácing, claro (o equipo local correspondiente), si os gusta el fútbol; y, desde luego, Madonna en música.
SKIN 1: Mételo, métele caña.
SKIN 2: No hablamos de nada de eso, estúpido, los mejores somos…
SKIN 1: Nosotros.
SKIN 2: Repítelo.
SKIN 1: Vamos, repítelo.
ANDRES: Nosotros, ¿Yo también?… estupendo, pues deja ya de retorcerme el brazo.
SKIN1: No aprendéis, no sabéis nada, sois todos imbéciles.
SKIN 2: Tú no, tú no eres nosotros, cerdo.
SKIN 1: Nosotros somos la nueva estirpe que hace fuerte este país.
ANDRES: Vale, vale. Quedaos con vuestra estirpe, con el país, con las fronteras, con los mapas, las banderas y los himnos. Pero si yo sólo quiero vivir en paz. Quedaos con vuestra fuerza, con las chapas de Coca-Cola. Quedáoslo todo, dejarme en paz.
SKIN 2: ¿Quienes son los mejores?
ANDRES: Otra vez con lo mismo. Vosotros, lo juro, vosotros sois grandes, sois fuertes, sois guapos, me encanta tu corte de pelo. Qué buenos sois.
SKIN 1: ¿Lo dices de verdad?
ANDRES: Sí (exageradamente) sois maravillosos, me arrodillo ante tanta grandeza. (ahora salta, canta, baila). Ala bi, ala ba, ala bin, bon ba, vosotros, vosotros y nadie más… ¿vale?
LALI: (En off) Andrés, Andrés, ¿donde estás?
(Los skins no quieren ser vistos, le dan el último coscorrón)
SKIN 2: Nos veremos viejo, ahora nos vamos.
SKIN 1: Pero sabes que volveremos pronto por aquí.
SKIN 2: Sí, muy pronto.
SKIN 1: Muy pronto.
SKIN 2: Y creo que no estaremos de tan buen humor como ahora.
SKIN 1: Así que vete preparándote, cerdo. Te vamos hacer sufrir de verdad.
ANDRES: (Falsamente adulador) Volved cuando queráis, esta es vuestra casa… (Parece que ya se han ido) Bandidos, granujas, ¡fascistas!, pastilleros ¿Vosotros los mejores?¿Quién os ha hecho creer esa tontería?
LALI: (entrando) Andrés, ¿a quién gritabas?
ANDRES: (reponiéndose de los golpes) A nadie Lali, estaba cantando (finge). A la bi, a la ba…
LALI: Te he oído gritar fascistas.
ANDRES: ¿Fascistas? No sé Lali, me estaba inventando la canción facinka, facinka, facin…
LALI: Andrés
ANDRES: Sí Lali.
LALI: ¿Qué quiere decir exactamente fascista?
ANDRES: Exactamente, exactamente, no sé, fascista, fascista, más o menos, yo diría que… fascista es una persona que se cree superior a los demás. Se cree que sus opiniones, lo que él piensa, son la única verdad, son la única solución a todos los problemas y por eso no le importa, hasta incluso usar la fuerza para conseguirlo. No sé, desprecia a los débiles, a los que son diferentes. Mira, su mundo es tan estrecho que sólo caben ellos (haciendo una broma) y nada más que de perfil (ríen los dos).
LALI: Pues yo no quiero vivir en ese mundo.
ANDRES: Claro que no, Lali. Ninguna persona decente lo quiere.
LALI: Entonces, tendremos que hacer algo.
ANDRES: Ya lo estamos haciendo.
LALI: ¿Sí?.
ANDRES: Sí. Siendo como somos.
LALI: Creo que no es suficiente Andrés. Nosotros nos defendemos bien, pero hay mucha gente que no puede. Me parece que ese mundo estrecho en el que solo se cabe de perfil, es el único mundo de verdad. Quiero decir, que es éste en el que vivimos.
ANDRES: No, Lali, te equivocas. Tienes parte de razón, no voy a negarlo, pero no toda. Dime entonces… cuando recogemos a alguien que se muere de frío en una acera y le damos calorcito, o cuando alguien que no conoces, te deja su garaje para pasar la noche... ¿estamos en ese mundo?
LALI: No.
ANDRES: O cuando te hablo de volar, de surcar el cielo en un avión pequeñito lleno de colores y, desde lo alto, saludar a todo el mundo. ¡adiós, adiós! Tampoco estamos en ese mundo ¿verdad que no?
LALI: No, tienes razón, pero cuando nos echan de un pueblo por mendigar o te detienen por indocumentado, sí estamos en ese mundo… ¿verdad?
ANDRES: Nada es perfecto, pero prefiero pensar en la buena gente que siempre tiene una palabra amable y que cuando estás que no puedes más, te empuja arriba para seguir en el camino. Además, que tonterías, hay que disfrutar de las pequeñas alegrías de cada día… Por ejemplo, sorpresa (saca un caramelo del bolsillo). Toma.
LALI: ¡Un caramelo!
ANDRES: Sí, para endulzar esa sonrisa de melocotón.
LALI: Gracias, Andrés.
ANDRES: Pequeñas cosas, Lali… mirar caer la lluvia desde un refugio, recordar de repente un sueño maravilloso, como volar (simula que vuela), volar hacia el horizonte toda la noche (se da un topetazo con Federico que aparece de repente).
FEDERICO: Que te vas a matar, no vueles tan alto.
ANDRES: Pero… qué puñetas.
LALI: Federico.
FEDERICO: Hola Lali, Hola Andrés.
ANDRES: Me has fastidiado el vuelo, con lo que cuesta coger altura.
LALI: Aterrizaje de emergencia.
FEDERICO: Siempre en las nubes Andrés, con esa fantasía tuya de volar. Dicen que cuanto más alto llegas más dura es la caída. Pero tú no tienes remedio, nunca pondrás los pies en la tierra, como un chiquillo.
ANDRES: Como lo que sigo siendo aquí dentro.
LALI: Un niño grande, con sueños y pájaros en la cabeza.
ANDRES: Mira Federico, unos necesitan más alimento de chorizo y jamón, y otros preferimos una buena ración de ilusiones, que cuesta muy poco y da mucha alegría (canta) alegríííía.
LALI: Debieras probar ese plato, Federico.
FEDERICO: Soñar es gratis. Vale amigos, me habéis convencido, ya habrá tiempo de probar la cruda realidad, "paz y armonía"
ANDRES: Y una ilusión nueva cada día.
ANDRES: Oye Federico, que haces tú aquí. Hace dos semanas, la última vez que nos vimos, te ibas a la comarca del Almendral a recoger la cosecha.
FEDERICO: Sí, sí, pero las cosas se han puesto feas allí. Hubo una denuncia, ¡maldita sea!, y nos han puesto de patitas en la calle a todos los ilegales. No quieren vernos por allí hasta que se calmen las cosas. Qué se va hacer.
ANDRES: Lo siento chico.
FEDERICO: Sí, yo también, tenía trabajo para dos meses, hasta empezar el invierno, pero ahora no sé…(quizá suenas "la Noche que me Quieras, pausa incomoda, se miran) estoy harto de buscar como un condenao un hueco, un sitio donde trabajar y ser feliz sin que todo el mundo te mire de reojo por ser extranjero y pobre.
LALI: No te preocupes Federico; ya sabes que aquí te puedes quedar.
ANDRES: (Haciendo una broma) Donde pasan hambre dos, también la pasan tres.
FEDERICO: Os lo agradezco.
LALI: Charla y compañía tenemos de sobra.
FEDERICO: Sí, sí, ya sé yo que palique no os falta. Bueno, ya veremos. En cualquier caso, gracias.
ANDRES: Ya está bien… os lo agradezco… gracias. Me siento como el consuelo de los desgraciados… A ver (en acento exageradamente sacerdotal) hijo mío, acércate, ¿qué puedo hacer por tí?
FEDERICO: (Siguiendo el juego) Tengo un problema terrible (Llora)
ANDRES: Bueno, bueno, bueno, tan terrible será que solución no tenga.
LALI: (en actitud de monaguillo) No hay nada imposible. Habla hijo mío.
FEDERICO: Veréis me pica horriblemente aquí (se señala la espalda) y no llego con la mano para rascarme.
LALI: No se preocupe caballero, que con mi garra de acero le rascaré hasta levantarle el pellejo (ella le rasca, mientras Andrés le aguanta, hasta que terminan los tres haciéndose cosquillas) (Andrés y Federico quedan en semioscuro, Lali es iluminada por el cenital).
LALI: (Suspira) La amistad no se vende en el mercado, no se aprende en ningún video-juego, no se compra con regalos, ni dinero. Mi amigo Andrés, mi amigo Federico, nuestra amistad era lo mejor que teníamos; porque igual que millones de personas en el mundo, sufrimos el desprecio de los acomodados. Prostitutas, mendigos, ilegales vivimos detrás de esa ventana que nunca se debe abrir, la ventana de la marginación. Y a pesar de la noticia sin rostro de cada telediario, nadie se acerca a nosotros, somos los olvidados, los desconocidos mas conocidos. Por eso nuestra amistad era lo mejor que teníamos. (Se vuelve a la escena conjunta, Andrés rompe el clima sorpresivamente)
ANDRES: Os tengo que decir algo muy importante. ¡Chan, chan, chan! (Creando expectación) Os va a costar creerlo, lo sé, y aunque no dudéis de mí, palabra, tengo pruebas (saca un papel) de que lo que os voy a contar es cierto. ¡Chan, chan, chan!
LALI: ¿Qué nos vas a contar?
FEDERICO: No te hagas de rogar Andrés. Habla.
ANDRES: Bueno, bueno, bueno, sucedió esta mañana y cómo tú no estabas (a Lali) no te has enterado.
FEDERICO: Venga al grano. Cuento, fábula, ficción o simplemente sueño.
ANDRES: No me tomes el pelo que esto es de verdad de la buena, palabra. Pues resulta que… ¡Chan, chan, chan! El príncipe Felipe está de visita oficial en la ciudad ¡pun cata pun tris tras!
LALI: Sí, había mucho revuelo esta mañana en la avenida.
FEDERICO: Así que, por eso he visto tantos policías en la calle, se les notaba muy ocupados. Ya no sabia donde esconderme por si acaso. Tengo tan mala pata.
ANDRES: En fín, así es, el príncipe Felipe está en la ciudad en visita oficial y al final de nuestra…charla.
LALI: ¿Charla? ¿Has hablado con él?
FEDERICO: ¿Ha venido aquí el Príncipe? (perplejo). A este bonito lugar.
ANDRES: Sí, ha venido aquí, y al final de nuestra charla, como digo, me ha escrito esto. Lee, Lali. ¡Chan, chan, chan!
LALI: (Coge el papel nerviosa y lee) Dedicatoria para mi buen amigo Andrés, y para que mi paso por la ciudad no se borre de su memoria, mañana… ¡Jo, Andrés, no me lo puedo creer!…es fantástico. (Le besa).
FEDERICO: Bueno, bueno, pero qué, qué no te puedes creer.
LALI: Es increíble, el príncipe Felipe.
ANDRES: (chulo) Bueno, en fín…
FEDERICO: (nervioso) Me tenéis en ascuas: dedicatoria para mi buen amigo Andrés, y para que mi paso por la ciudad no se borre de su memoria, ¿mañana?…
LALI: Mañana…
ANDRES: Mañana…
FEDERICO: Mañana ¿qué? ¿qué? mañana ¿qué?
LALI: Cuéntaselo Andrés.
ANDRES: Está bien, empecemos por el principio. Como cada día, estaba entrenándome con los malabares y, de repente… (Andrés empieza a hacer malabares. Música de sueño. Humo. Suena una marcha militar alegre y entra el príncipe Felipe desfilando.Va acompañado de Morales, simpático guardaespaldas que le protegerá en todo momento. Se paran delante de Andrés)
PRINCIPE: Buenos días.
ANDRES: Buenos días.
PRINCIPE: Un mendigo, qué interesante.
ANDRES: ¿Un mendigo?...un artista ,y eso de ...¿Interesante? (Se mira a sí mismo como un bicho raro)
PRINCIPE: Sí, sí, qué interesante, creí que las autoridades habían despejado toda la ciudad de personajes antiestéticos y suburbanos,no es nada personal. Siempre lo hacen.
ANDRES: Sí, lo se, pero por aquí no suelen venir las visitas importantes ,así que ni se molestan en limpiar esta zona de ¿como es...?a, si, personajes antiestéticos.
PRINCIPE: Pero a mí me interesa todo. Bueno hombre ¿cómo te llamas?
ANDRES: ¿Yo? Andrés… ¿y tú?
MORALES: (Hacia Andrés enérgicamente) Documentación.
PRINCIPE: No Morales ahora no. Yo soy el príncipe Felipe (redoble de tambor y hace una monería)
ANDRES: ¡Ah! Eres tú…la cara me sonaba, Alteza… (y hace una especie de reverencia torpe)
PRINCIPE: Sobran los cumplidos Andrés. Eso es para la corte y sólo lo hacen los pelotas… relájate.
ANDRES: (hace gestos exagerados de relajación) ¿Y cómo tú por aquí, perdón Alteza. (Hace inicio de reverencia y lo borra rápidamente),ha, no me digas mas, ahora vienen los fotógrafos, nos hacen unas fotos así en plan compadreo, me das cinco duretes y todo el mundo se entera de la buena acción del príncipe Felipe con los indigentes. Muy bien que tío, eres un fenómeno.
PRINCIPE:Te equivocas Andrés, a veces me aburren las ceremonias oficiales y salgo por ahí a tomar contacto con mi pueblo. Sin más.
ANDRES: Pues… muy bien, eso está pero que muy bien. Yo...contacto (se palpa)...pueblo...
PRINCIPE: Veo que practicas los malabares…
ANDRES: Sí, quieres probar.
PRINCIPE: No, no, soy un manazas.
ANDRES: ¿Un manazas?… Pensé que siendo príncipe…
PRINCIPE: (continuando la frase) … lo sabrá todo. Pues no. Eso es lo que dicen las revistas del corazón, que si el príncipe esto, que si el príncipe lo otro. Me aburren, me molestan, me incordian. Sí, Andrés, a pesar de ser el príncipe Felipe (redoble y monería) soy de carne y hueso como tú.
ANDRES: Bueno, yo más de hueso que de carne, la verdad es que de esto (gesto hacia la boca) no hay mucho…pero no me quejo he,no me quejo.
PRINCIPE: Andrés, me has caído simpático. Así que, como me encantan las buenas acciones, te voy a conceder un deseo.
ANDRES: Un deseo, como en los cuentos. ¿no estarás de broma?...ya se, ahora es el momento (voceando hacia cajas) los fotógrafos, ya podéis salir, estamos posando.
PRINCIPE: No, no Andrés, no hay paparachis, mamarachis, mamachicos, ni nada que se le parezca, no es broma, pídeme lo que quieras… Bueno, sin pasarte, todo tiene un límite. Comprende que no puedo ir por ahí derrochando la fortuna de la familiar en caprichitos ajenos.
ANDRES: Claro, lo comprendo. Mira, lo que más deseo, lo que más feliz me haría es…
PRINCIPE: Sí, es…
ANDRES: Es…
PRINCIPE: Es…
ANDRES: (explotando) ¡Volar! Dar un lago paseo en avión, ver todo pequeñito, aquí abajo (extiende los brazos), saludar a todo el mundo. ¡Adiós, adiós!
PRINCIPE: Vaya, a mí también me encanta volar. tengo un DC8 reluciente, con una corona pintada en las alas, una monada. Pero pensé que me pedirías dinero, no sé, un salchichón, una tienda de campaña, una chabola con luz eléctrica y parabólica pero volar…
ANDRES: No le des mas vueltas, ese es mi deseo, entonces ¿qué? ¿volamos o no?
PRINCIPE: Está bien, ¡volarás!
ANDRES: ¿De verdad?
PRINCIPE: Es que acaso dudas de la palabra de un príncipe (redoble y monería).
ANDRES: No, no, Alteza. Pero, a veces a uno le gastan bromas, se hace ilusiones y, luego si te he visto no me acuerdo(canta volare oh oh oh oh ).
PRINCIPE: (Morales saca papel y boli , dobla el espinazo para servir de escritorio al príncipe)
Bien, Andrés, se me hace tarde, tengo una recepción en el consulado. Mañana a esta misma hora vendrá a recogerte mi coche.
ANDRES: Aquí estaré alteza, quiero decir, príncipe .
PRINCIPE: Colega,colega, ya somos colegas de vuelo. Adiós Andrés. (se abrazan ,luego el príncipe y morales marchan desfilando al son del himno, alegre de su entrada y entre nubes de humo. Una vez finalizado el sueño o el relato, depende de como se interprete, la escena vuelve a la normalidad)
FEDERICO: Así que mañana…
LALI: ¡Fiesta!
ANDRES: Sí, ¡fiesta!
FEDERICO Y LALI :(saltan de alegría) Lo has conseguido, es fantástico.
ANDRES: (ilusionado) A veces creo que cuando uno desea algo mucho, y pone toda su energía en ese deseo, sueña de día y de noche con ello, ese deseo…
FEDERICO, LALI Y ANDRES: Se cumple. (Lo repiten con múltiples variaciones)
FEDERICO: Yo, la verdad, nunca he tenido mucha fé en los deseos. La mayoría de las cosas que he deseado, o nunca las he tenido o, al final, las he perdido.
ANDRES: Yo también, amigo Federico. Pero siempre he dejado una puerta abierta a la esperanza.
LALI: (Suena de fondo Lambarena) Hay que pensar que, a pesar de todas las cosas desafortunadas que le ocurren a uno, por más golpes que te den, de vez en cuando se enciende la lucecita… ¿verdad, Andrés? Siempre me lo dices así… Y cuando la luz se enciende, todo es maravilloso. Los golpes no duelen, el hambre no existe, el frío se combate con el baile, con la alegría. ( Sube la música ,entre los tres recrean un cálido e intimo momento)
ANDRES: No son muchos esos momentos, se pueden contar con los dedos de las manos.
LALI: Pero eso es la felicidad: un dulce inesperado.
ANDRES: Un beso caído del cielo.
FEDERICO: Un amigo que llega… (simulando una nueva llegada) Hola Andrés (abrazos). Hola Lali (besos). Me alegro de veros.
LALI: Hola Federico, nos hemos acordado mucho de tí ¿qué tal en el Almendral?
ANDRES: Sí, ¿cómo va la cosecha?… (pausa incómoda)
FEDERICO: No recordéis lo de la cosecha, que se me ha chafado el invierno.
LALI: Perdona Federico, con lo de la alegría me había olvidado de lo del alm…
ANDRES: (la corta)En fín, está quedando buena la noche.
FEDERICO: Sí… y me quedan unas pesetillas, así que vamos a celebrarlo, no todos los días un amigo habla con el príncipe.
LALI: Y no todos los días un amigo se sube en el avión real.
ANDRES: Sois estupendos, de verdad.
FEDERICO: Lali, acompáñame, vamos a ir al súper a invertir este dinerito en una gran cena.
LALI: Vale, Federico.
FEDERICO: Y tú, vete encendiendo un fueguecito para calentarnos.
ANDRES: Ya estoy en ello. Hasta luego. (Se van. Andrés canta mientras junta cosas para el fuego. De las sombras aparecen de nuevo los skins , Andrés está agachado y se tropieza con uno. Lo mira, recula y, por detrás, tropieza con otro que acaba de aparecer. Va de uno a otro tropezándose, mientras le empujan y se ríen)
SKIN 1: Ya estamos aquí compañero.
ANDRES: Yo no soy compañero tuyo, desgraciado.
SKIN 2: ¿Se fueron las visitas?… ¿tardarán en volver?
ANDRES: A tí que te importa.
SKIN 1: Bueno, nos entretendremos un rato, mientras llegan.
ANDRES: Yo, con vosotros no me entretengo, entendéis.
SKIN1: Se pone gallo el viejo.
SKIN 2: No te estires tanto, que te puedes partir en dos (golpe en el estómago, risas, gemidos de Andrés)
ANDRES: ¿Creéis que os tengo miedo? ¿qué me podéis hacer, que me podéis quitar?… ¡nada!, porque no sois nada, menos que nada.
SKIN 1: Sí, sí te podemos quitar cosas.
SKIN 2: Te podemos quitar… de en medio, por ejemplo. ¡Mierda! ¡que eres una mierda!
ANDRES: Vosotros sí que apestáis, os creéis los dueños del mundo, los más poderosos hasta que os paran loa pies… cuántos discursos llenos de palabras vacías os encienden el corazón de odio¿, porque tanta rabia?...¿que os empuja a hacer esto?.
SKIN 1: Cállate mierda (golpe) o es que te has vuelto predicador. No abras esa bocaza llena de basura.
SKIN 2: Tu aliento apesta, ensucia el aire (gesticula como abanicándose, golpea a Andrés).
ANDRES: El aire, yo sueño con un aire puro, limpio, donde los sueños, las palabras y las ideas, puedan volar libres.
SKIN 1: Volar libres, qué estupidez, cállate.
SKIN 2: Cállate cerdo, aquí lo único que va a volar es tu cabeza.
SKIN 1: Sabes rezar viejo.
ANDRES: Rezar, ¿rezar ahora?… vosotros vais a decirme cuando debo rezar.
SKIN 1: Se acabó viejo. (Mientras la escena se oscurece, lo matan a golpes. Entre los gemidos se oye la canción "La noche que me quieras". Luz puntual para Lali).
LALI: Andrés no era un hombre importante. Sólo salió en los periódicos una vez, aquella noche desgraciada. No todos los cuentos tienen un final feliz. Por eso quise que éste no acabara así. Aquí, en mi cabeza, ha continuado… y ese hombre que nunca fue importante, que sólo fue un loco que soñaba, un patito feo, logró su sueño más dorado. La felicidad estuvo un momento entre sus dedos y, como una leve brisa de primavera, el aire rozó su cara y sus labios, para gritar. (Se ilumina un pequeño ángel con la cara de Andrés que cruza la escena ascendentemente)
VOZ EN OFF DE ANDRES: Vuelo, vuelo, estoy volando. (Se apagan los focos que iluminan al ángel y a Lali. Se ilumina la escena con una luz muy blanca. Andrés, con otras ropas muy blancas, que recuerdan las que llevaba antes, reposa recostado. Dos personajes vestidos de blanco se le acercan, entre los pies forman una piedad)
ANGEL 1: Había una vez un patito que cuando salió del cascaron, hasta mama pata pensó, que realmente, era un patito muy feo. No se parecía en nada a los otros patos, era el mas torpe y sus plumas oscuras asustaban a los demás. Todo el mundo se burlaba de él y la muchacha que ponía la comida en el corral de los patos al notarle distinto le daba puntapiés. Mama pata le dijo un día: si te fueras de aquí, todo se arreglaría. Entonces el pequeño patito feo, revoloteando penosamente salto la valla que guardaba el corral y empozó a recorrer su incierto camino. Estaba tan triste que hasta por la noche en sueños se sobresaltaba imaginando enormes gallinas que lo picoteaban y patos que se burlaban de su fealdad. El pobre patito recorrió muchos caminos y en todos los sitios era rechazado y golpeado .¿Realmente seria tan feo como todo el mundo pensaba?. Llego el otoño, el aire era muy frío y las nubes estaban cargadas de copos de nieve, un día de un bosquecillo cercano apareció una bandada de pájaros grandes y preciosos....eran cisnes de largo cuello y blancura deslumbrante. El patito jamás había visto nada tan majestuoso. No sabia como se llamaban esas aves, pero al verlas sintió una enorme alegría. Durante el frío invierno acurrucado y medio muerto de frío pensó muchas veces en esas aves tan bellas y se sentía feliz. Que largo y duro fue ese invierno, pero por fin llego la primavera, el sol volvía a brillar y entonces ocurrió que el patito pudo batir sus alas con fuerza y volando con gran rapidez llego a un jardín lleno de frutas y flores perfumadas. De entre los arboles aparecieron tres majestuosos cisnes, el patito los reconoció y volvió a sentir esa extraña felicidad. Me gustaría acercarme a esas aves tan bellas, pero seguro que como soy tan feo me mataran, aunque es mejor morir así que conocer otro invierno como el pasado. Así que armado de valor se acerco a ellas e inclinando la cabeza hacia el estanque pensó , "matarme de una vez", pero en ese momento , que fue lo que descubrió, vio su imagen reflejada en el agua, y ya no era la de un patito feo , gris y repugnante, sino la de un cisne, si un cisne, ya no le importaron las amarguras pasadas porque su destino era ahora mas maravilloso. El cisne, extendió sus preciosas y largas alas blancas e inicio un majestuoso vuelo hacia mares mas abiertos y un mundo mas solidario. (después de una larga pausa en que el ángel ha observado detenidamente a Andrés, percibe que este se mueve). Todavía duerme.
ANGEL 2: Mójale los labios.
ANDRES: ¿Donde estoy? ¿Qué ha pasado?
ANGEL 1: Tranquilo Andrés, tranquilo.
ANDRES: Lali, Federico, vamos a cenar, mañana vuelo con el Príncipe.
ANGEL 2: Descansa Andrés.
ANDRES: ¿Donde está Lali? ¿Quienes sois vosotros?
ANGEL 1: Tranquilo, todo está bien.
ANDRES: Tengo que prepararme, el Príncipe me espera.
ANGEL 2: Andrés, Andrés, ya no necesitas al Príncipe.
ANGEL 1: Ni tampoco a Lali, ni a Federico.
ANDRES: Estáis locos, dejarme marchar. ¡Lali, Lali!
ANGEL 2: Lali está bien, no te preocupes.
ANDRES: Pero ¿donde está? Dejarme, dejarme, ¿donde estoy?
ANGEL 1: Estás... en el aire.
ANDRES: ¿Cómo?
ANGEL 2: Sí, en el aire.
ANGEL 1: Vas a volar.
ANDRES: ¿A volar? Pero ¿cómo? ¿donde está el aparato? ¿quién es el piloto?
ANGEL 2: Tú eres el piloto.
ANDRES: No digo yo que estáis locos.
ANGEL 1: Tú siempre has deseado volar ¿verdad?
ANDRES: Sí.
ANGEL 2: Pues bien, vuela (se apartan de él).
ANGEL 1: Vamos, vuela.
ANDRES: Pero ¿cómo? (incrédulo)
(Los dos ángeles le incorporan. Ahora se ve que le han crecido alas, se queda de pié, sólo, de fondo se escucha Acuario de Hair,y lentamente comienza a elevarse. Su cara refleja la enorme felicidad que esto le produce. Evoluciona del balbuceo al grito, mientras un centenar de patitos mecánicos invaden el escenario. La música aumenta de volumen)
ANDRES: Puedo volar, puedo volar, estoy volando, puedo volar, estoy volando. (La luz va desapareciendo sobre él, para iluminar al muñeco pequeñito que lo representa, que asciende muy alto).
ANDRES: Estoy volando…
EPILOGO
(Mientras se desarrolla este final feliz, se escucha una fuerte discusión entre cajas, voces airadas que van en aumento. Cuando el Angelito está muy alto, Andrés irrumpe en escena, lo que parecía un traje inmaculado y unas alas muy grandes, parece más bien ahora una camisa de fuerza. A partir de este momento los actores simularán representarse a sí mismos).
ANDRES: No,no y no, me niego rotundamente, quiero que venga el autor, que dé la cara.
LALI: Pero qué te pasa ¿te has vuelto loco?… estás echando a perder la función.
ANDRES: ¿La función?… ¿esta función para tontos y conformistas?… para borregos, con música celestial… ¡ala!, me matan a golpes y parece un final feliz.
LALI: Pero así es la obra...cálmate
ANDRES: Que me calme, ¿quién ha escrito esto? …que dé la cara ese hipócrita… señoras y señores, lamento chafarles el final feliz, quiero justicia, castigo a los culpables, aquí nadie ha sido feliz ni ha comido perdiz.
(Aparecen los dos ángeles, que ahora más bien parecen loqueros, atrapan y sacan a Andrés de escena por el patio de butacas entre gritos y empellones, Lali se pone de parte de Andrés y trata de impedir que lo maltraten)
LALI: ¡No os metéis con mi amigo!, dejarle hablar ¡brutos!.
ANDRES: Ni colorín ni colorado, este cuento. no se ha acabado. Justicia, castigo a los culpables.
FIN

